Böhm
Cine está en una momento bárbaro, muy nuevo. De crecimiento
y transformación. En parte por la incorporación de nuevos
directores que la convierten en una productora con mucha más
oferta, bien diversificada, más atractiva. Con dos directores
de súper nivel como Daniel Böhm y Brian Welsh y otros
dos, "jóvenes", aunque ya con mucha experiencia,
Leo Ganora y Ezequiel Sarudiansky.
En el mercado local, Böhm Cine está posicionada como una
productora "boutique", que lleva mucho tiempo de hacer las
cosas bien, y tiene a Daniel Böhm como director emblemático.
En el exterior y más allá que Daniel Böhm sea super
reconocido a nivel mundial, la productora lanzó el año
pasado, en Miami y Los Angeles, su nueva marca "Moo" -que
también utiliza para los servicios de producción-, con
la cual ya filmó varios comerciales. "Nos vamos posicionanado
con el mismo concepto que tiene la marca en Argentina. En un mercado
en que no todos son serios, nosotros damos garantías de buen
trabajo, de pasión y dedicación", asegura Enrique
Portnoy, productor ejecutivo.
BÖHM
POR CUATRO
La marca de la productora se asocia a su director principal, Daniel
Böhm, como una elección obligada, señala Enrique,
por cuanto es este nombre el que "define claramente nuestro estilo
de trabajo y sintetiza la excelencia y el profesionalismo y estos
dos tienen que ver con las ideas, el desarrollo de los proyectos y
la seriedad en el manejo de los números y los compromisos asumidos
-que marcan nuestro día a día". Pero se trata,
cada vez más, de un secreto a gritos: en Böhm Cine ahora
conviven cuatro directores.
Sin superposiciones, cada director cubre un estilo, un rubro; pero
al mismo tiempo todos saben hacer todo, con antecedentes muy sólidos
cada uno. Böhm -entre sus últimos trabajos aparecen varios
para Unilever, algunos con Lowe de Brasil ("Skip esconde-esconde")
y otros con J. Walter Thompson ("Sedal Beso y "Sedal Novia")
y ahora está en un proyecto para Alemania -, es un director
increíblemente polifacético, con el talento y la sensbilidad
de crear climas, construir historias y emocionar, además de
una gran calidad de imagen y artística que sigue marcando caminos.
El maneja la actuación, la cinematografía y la estética
y eso resulta en comerciales importantes" que son populares y
a la vez muy elaborados.
EL
CABALLERO ESCOCES
Brian Welsh, en términos de su productor, es nuestro "caballero
escocés", es un capo con una enorme sabiduría cinematográfica,
que ha hecho películas tanto gigantes como minimalistas y siempre
encuentra un punto de vista recordable, diferencial. Es puro perfeccionismo
y refinamiento. Y si antes fue fotógrafo de las revistas Elle
y Vogue - durante los últimos 20 años vivió y
trabajó en los Estados Unidos y varios países de Sudamérica
-, hoy se destaca también como director y fotógrafo
de las imágenes que produce".
La
productora recibió muchos comentarios de agencias, clientes
y otras empresas del sector en torno a la incorporación del
consagrado Welsh. Es un amigo de la casa hace tiempo y uno de los
más admirados allí. Y explica: "Valora mucho la
creatividad excepcional que hay en la Argentina y quiere volver a
conectarse con ese mercado. Nos contó sus ganas de volver y
nos pareció una oportunidad excelente, tanto para él
como para nosotros". Y, por si quedan dudas, continúa
el productor, "Dany Böhm" no es de los directores egocéntricos,
que quieren ser la única estrella. Está convencido de
que poner a los mejores al lado suyo es una fortaleza y no lo contrario".
Leo ganora es un caso único en todo el mercado latinoamericano,
afirma Enrique Portnoy. Ex artista del Flame, es un director "sumamente
original, que tiene más claro que nadie el casamiento entre
la filmación y la máquina de postproducción",
continua el productor ejecutivo. Y propone sumar: "Su enorme
energía sumada a una gran pasión por el cine, te dan
uno de los directores con más potencionalidades en el mercado".
El más joven de los cuatro directores, Ezequiel Sarudiansky,
en tanto, "tiene una formación estética adquirida
en los Estados Unidos, tan sólida y rica que puede permitirse
ser enormemente original, experimentador, irreverente y hasta bizarro.
Tiene todos los elementos más contemporáneos y sabe
contar historias e ideas impactantes con muy buenos resultados",
remata. Algunos de los últimos comerciales de Sarudiansky fueron
"Agua" y "Aire", de la Municipalidad de México
DF, para "La Fábrica" de México, con la agencia
"Imaginería".
VAMPIRISMO
MUTUO
Crisis
mediante, los clientes vienen aumentando su influencia sobr la creatividad
de las agencias, evalúa Daniel Böhm, dueño y director.
"Están atentos cada vez más a la eficacia del comercial
y quieren muchas veces un mensaje muy directo, como se vio siempre
en la publicidad latina de los Estados Unidos. Desconfían de
las ideas más arriesgadas, y con esto el vuelo creativo se
recorta. y tienen al mismo tiempo una vinculación más
responsable con el director y la productora, un diálogo más
directo con nosotros, en que nos piden ciertas garantías sobre
el producto final".
Respcto de las tendencias estéticas de la publicidad, cada
día es mayor la influencia recíproca de un medio sobre
otro, observa Böhm. En su visión "el cine de ficción,
la televisión, el noticiero, el clip, la telenovela, las campañas
electorales, el documental, la música, el video arte, la CNN,
las artes plásticas... todo repercute en la estética
actual de la publicidad. Y la publicidad en todo. Para nada nuevo,
este vampirismo mutuo se acentuó salvajemente en los últimos
tiempos. ¿Otras tendencias?, ofrece Böhm, y aporta"
El humor absurdo, que es cada vez más bizarro; la "frescura"
de la realización, de los actores, hoy casi documentalista,
la imagen con influencia de importantes fotógrafos mundiales
de foto fija, y un importante cambio de los conceptos de realidad
y realismo reflejado en todos los medios de expresión".
Aunque, dicho todo esto, aclara, "un buen comercial siempre depende
de una buena idea y de la comprometida realización de un director
que siempre sabe lo que hace".
ACTITUD
Y DOCUMENTOS
"Creo que estamos viviendo una época menos glamorosa y
más de concepto y actitud, con una demanda de estética
adecuada", analiza Ganora, según quien la tendencia sigue
siendo comunicar desde un punto de vista loable, ya sea por el tema
o por la forma.
"Aunque hoy se están gestando piezas puramente estéticas,
que tienen mucho impacto en el público, yo considero que un
comercial de actitud bien logrado puede generar ese mismo impacto
con menos rcursos técnicos", propone. Y apuesta: "Lo
que importa es la personalidad del spot, evaluar caso por caso que
condimentos requiere y concentrar la energía en esos condimentos.
Todo lo que se ponga en cada pieza tiene que ser auténtico
y sin media tintas ni timidez".
"Hoy los clientes necesitan renovar su imagen constantemente.
El mercado internacional es más competitivo y les exige estar
más atentos a lo que sucede a su alrededor. Es algo interesante
porque nos da más libertad a los directores y los creativos
para explorar nuevas formas de comunicar...", indica Ezequiel.
Para él la publicidad se encarga de potenciar las ideas y hacer
lucir los productos. Destaca: "Las posibilidades de contar una
idea se ampliaron gracias a la revolución digital. Ya no estamos
trabajando solamente en piezas para cine o televisión, se están
incorporando nuevos formatos interactivos como Internet. Hay que estar
actualizado, seguir estudiando y experimentando nuevas cosas constantemente
para seguir ofreciendo más".
ETICA
Y ESTETICA
Pero Böhm Cine, en palabras de Enrique Portnoy, su productor
"es 'de Cine' y por eso tiene proyectos que van más allá
de la publicidad". Por ejemplo, los largos. "No hay director,
creativo publicitario, actor o celebrity que no tenga un largometraje
en gateras. Es el boom del cine argentino...", se entusiasma
Böhm. Y se divierte: "Igual, el desarrollo de un largo es
independiente de este boom, a pesar de mi apellido". Bromas aparte,
el está ahora trabajando para que vean la luz dos proyectos
y se ocupa también de otro tipo de desarrollos experimentales
y de cortos. Hoy, por caso, encara un nuevo proyecto de cine-danza,
de exploración sobre otras posibilidades de contar.
"La producora siempre tuvo al cine en el centro de su corazón.
El cine siempre fue su ética y estética", resalta
Böhm. "Ya hemos incursionado varias veces en el desarrollo
de largometrajes y ahora que varios de nuestros directores tiene proyectos
de estos pensamos apoyarlos. Estamos intensificando vínculos
con productores internacionales, porque creemos que filmar en la Argentina
es relativamente barato y porque en el mundo hay un nicho interesante
para estas películas chicas, hiper independientes, de ideas",
anuncia el director.
HUEVOS
DE ORO
Otra parte muy importante del negocio de Böhm Cine son los servicios
de producción. Allí pone actualmente mucha de su energía
y apuesta a la presencia personal de los directores, de su representante
en Latinoamérica y de su productor, Enrique Portnoy, a su capacidad
tecnológica para comunicarse con los clientes en el exterior
y hasta su página de Internet bilingüe y actualizada in
house". "Queremos cuidar este área y hacer que crezca
y que dure, sin matar a la 'gallina de los huevos de oro', respetando
los costos a rajatabla y estrechando la relación con las agencias
y productoras que vienen", cuenta el productor.
Como país, señala Enrique, la Argentina tiene muchas
ventajas estratégicas y fortalezas tales como el casting, las
locaciones, el arte, el talento y el profesionalismo de los actores
y de los técnicos. Además de otras ventajas que hoy
tenemos, en especial la económica, que pueden durar o no y
que tiene que ver con las tecnologías y con el tipo de cambio.
Y advierte: "Habrá que tratar de no matar a la 'gallina
de los huevos de oro', entendiendo que este negocio es de largo plazo
y que tenemos que respetar a los clientes del exterior. Si cuidamos
a nuestros clientes y logramos sostener las ventajas coyunturales,
ahora se podrá explotar este nicho de mercado, como durante
mucho tiempo no se pudo".
LOS
PREMIOS
Dice Enrique Portnoy: "Son motivadores, claro, y una herramienta
de promoción importante. Dan exposición. Por supuesto,
no siempre son justos y, a veces, dependen de cierto lobby. También
en ocasiones señalan al que está de moda, sea director
o agencia. Pero siempre muestran algo bueno de uno, y definitivamente,
nos gusta ganar premios".
Dice Ezequiel Sarudiansky: "Son buenos para hacerse conocer.
Los veo como la publicidad de la publicidad".